1 Samuel 16:7 | Dios no se fija en apariencias, Dios se fija en el corazón

 Saúl pronto dejaría de ser rey. Así que Dios le ordena a Samuel que viaje a Belén para encontrar a quien Él había elegido para ser el próximo rey.

Allí conoce a Isaí y a sus hijos, incluyendo a Eliab, que a primera impresión parecía ser el más adecuado para ser rey. Así que, naturalmente, Samuel asume que él tiene que ser.

Ahí es cuando Dios le hace conocer estas palabras, escritas en el primer libro de Samuel, capítulo 16, versículo 7.

1 Samuel 16:7

Pero el Señor le dijo a Samuel:
No te dejes impresionar por su apariencia ni por su estatura, pues yo lo he rechazado. La gente se fija en las apariencias, pero yo me fijo en el corazón. 

(NVI)


Después de haber conocido a 7 de los 8 hermanos, Samuel por fin conoce al joven pastor, David, que a primera vista era el menos probable a algún día llegar a ser rey.

La próxima vez que sientas que la gente te juzga simplemente por tu apariencia, recuerda esta cita. Dios sabe tu valor y de lo que eres realmente capaz.